Dualidad

Dualidad

Hace 13.800 millones de años, en el frío y oscuro vacío, tuvo lugar una singularidad a la que conocemos como Big Bang. De la NADA se formó la materia, el tiempo y el espacio. No tenemos un nombre para lo que allí había antes de que se formaran las leyes que ahora nos rigen, pero fuera lo que fuera o era NADA o bien lo era TODO, puesto que de un sólo lugar, de un mismo y único lugar, se formaron muchos lugares.

Antes de que algunos físicos famosos postularan esta teoría, ya había textos y enseñanzas al respecto de la aparición de la materia y sus leyes elementales, así como de la relación de la materia con lo que había antes de ella. Permíteme que te lo resuma en forma de pequeña historia:

En un lugar inaccesible para nosotros, en un momento que no es tiempo, de la NADA o del TODO (nos da igual como lo llamemos porque sea lo que sea era lo único que podía haber) surgió una idea. La idea era «¿Qué pasaría? ¿Qué pasaría si por un instante el TODO no fuera el ÚNICO? ¿Qué pasaría si hubiera otro que no fuera ÉL?» Esta idea tan sencilla como tremendamente compleja solamente podría tener lugar si el TODO olvidaba que en realidad, él era TODO. Es así como el TODO decidió sumirse en un profundo sueño de experimentación. Un sueño que lo llevaría a crear toda la materia y sus leyes mediante una grandiosa explosión a la que posteriormente denominarían como Big Bang, la cual le serviría para dividirse en miles de millones de oportunidades. En miles de millones de pedacitos brillantes de materia, entorno a las cuales orbitarían pedacitos de roca que podrían albergar miles de millones de pedacitos de vidas cada una.

Y es así como el TODO se dividió en trocitos, sumido en ese profundo sueño. Y cada uno de esos pedazos somos nosotros. Cada trocito dormido transita por este planeta durante una vida, hasta que los diferentes trocitos despierten y puedan recordar así que en realidad ellos forman parte del TODO.

La Dualidad

He querido ayudarme de esa historia para tratar de aclarar lo que es la dualidad, espero que puedas entender toda la parte simbólica que se esconde tras ella. Más adelante hablaremos de los símbolos, puesto que estos están más cercanos al lenguaje del alma que las palabras que son más cercanas al lenguaje de la mente.

Desde el momento en el que somos una mente separada de todas las demás, que encima ha olvidado que forma parte del TODO, en ese momento el mundo se convierte en una suerte de valoraciones duales: Tú eres mujer y yo soy hombre. Tú eres alto y yo bajo. Tú eres malo y yo soy bueno. Tú eres uno y yo soy otro. Con todos sus matices grises, por supuesto, pero ha desaparecido la UNIDAD para dar paso a una valoración diferenciada de como es cada cosa, a una visión DUAL. Y el problema es que no recordamos que en el fondo, en realidad, somos todos trocitos de la misma cosa y que por lo tanto dentro de nosotros están todos los matices de la dualidad.

Vivimos un sueño en el que nos creemos diferentes a los demás y en el que nos permitimos valorar las cualidades y calidades de los demás y de de nosotros mismos. Y esa valoración y comparación constante lo que hace es alimentar a un ego cada vez más difícil de controlar. Y según evoluciona esta sociedad, da la sensación de que cada vez es más difícil alejar ese pensamiento dual de nosotros. Cada vez más alejados de la naturaleza que nos ha dado la vida y cada vez más aislados en nuestras jaulas de cemento, parece complicado poder despertar al pensamiento dual.

Sin embargo a veces ocurre el milagro y se puede observar en momentos fugaces nuestra verdadera esencia. ¿Qué esperamos contemplar sino el TODO (o la NADA) cuando durante una meditación apartamos al ego y a nuestro pensamiento dual y lo único que queda es el vacío? ¿Con qué vamos a conectar durante una relajación profunda, un viaje chamánico o un ritual religioso si no es con el TODO?

Cuando conseguimos apartar el pensamiento dual y conectamos con el TODO se produce eso que llamamos AMOR (no enamoramiento ni apego). El amor es por TODO y por TODOS pues a fin de cuentas en ese momento sabes que tú y todo lo demás sois la misma cosa. 

La búsqueda de ese AMOR y tratar de estar conectados con él el mayor tiempo posible, es lo que nos permitirá apartar el sufrimiento y la insatisfacción para vivir de forma plena.

LA DUALIDAD

Somos parte de una ensoñación del TODO que se produjo cuando se preguntó ¿qué pasaría si yo no fuera lo único?

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