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Juguetes reciclados

Juguetes reciclados

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Tenemos la idea preconcebida de que los niños necesitan juguetes y de que cuantos más mejor y, por supuesto, ¿cómo vamos a reutilizar los juguetes viejos de primos o amigos? Pero a nosotros esto no nos cuadra. Con lo que más juega nuestro hijo es con los objetos que nos ve utilizar a nosotros y con aquellos que puede agrupar y almacenar. Así pues, ¿necesita un bebé tantos juguetes nuevos o se trata de una locura de los padres? 

juguetes

No creo que nuestro hijo sea diferente a otros niños en esto. También le atrae las luces, los botones y el soniquete infernal de algunos juguetes. Es un niño que a medida que vaya creciendo será sobornado por los anuncios de televisión y las estanterías de las cajas de los supermercados y se hartará de pedir y pedir y pedir, aunque no necesite lo que está pidiendo. Y probablemente más de una vez acabemos cediendo, con el propósito de que se calle. Pero tanto su madre como yo estamos satisfechos con la forma que tenemos de gestionar estas situaciones.

Hasta la fecha, los juguetes que más ha usado Hugo han sido el mortero de la cocina, cajas de cartón, tapones de corcho, bolas de golf, un pela ajos, pinzas de la ropa, figuras de madera, bloques de lego, el rollo del papel del wáter y las llaves de casa. Sí, también tiene algún juguete «normal”, como un correpasillos, un cubo con luces y sonidos, un parking y alguna cosa más. Pero con lo que más ha disfrutado el niño este año y medio de vida ha sido guardando objetos en cajitas, agrupándolos por tipo, viendo qué objetos caben dentro de otros y cogiendo las mismas cosas que nos veía coger a nosotros. Así que, ¿para qué queremos más peluches, más juguetes y más cacharros electrónicos? Todo lo que le gusta y lo que quiere ya está en casa.

Este fin de semana recibimos una nueva lección. Hugo no solamente juega con los trastos de casa sino que también le gustan los juguetes de sus primos!!! La cantidad de cosas nuevas que allí encontró fue tal que no conseguía ni dormirse la siesta de la emoción. Sus primos, por el contrario, ya no prestaban tanta atención a esos juguetes, ya están acostumbrados a ellos. Así pues, lo que de verdad atraía a Hugo era la novedad. Y claro, la novedad puedes conseguirla comprándole a los niños cada día una cosa nueva. Pero también puedes intercambiar juguetes con los primos, con los amigos y con desconocidos a través de internet… y conseguir de esta forma que el niño descubra cosas nuevas sin necesidad de dejarte el sueldo en el intento y siendo más ecológico.

Hugo tendrá tiempo de crecer, ver la tele y ser bombardeado por la publicidad. Y llegado ese momento pedirá cosas que habrá visto en la tele. Pero, de todas esas cosas, siempre habrá algo que le hará más ilusión, no es necesario comprar todo lo que pida. El crío siempre preferirá tener algo que le guste y que sus padres tengan tiempo para jugar con él, que tener miles de juguetes con los que jugar sólo. Y es una lección, también, el que sepa que en la vida no se puede (ni se debe) tener todo. Que lo que uno desea de verdad lo acabo logrando, pero que las cosas requieren de cierto esfuerzo. No hay nada más negativo para un niño que el obtener todo sin hacer nada a cambio porque cuando sea mayor sufrirá la frustración de descubrir que las cosas no son tan fáciles como él pensaba.

Imaginación al poder

Hace poco, en una feria ecológica, vimos unos juguetes a los que se les ha dado una segunda oportunidad. Y es que con un poco de imaginación puedes dejar realmente impresionado a un niño, incluso uno mayor. Con chatarra de bicicletas, metales, tubos y pelotas construyeron un montón de cachivaches que recordaban a los antiguos juguetes de toda la vida, al menos de los que nacimos en el siglo pasado.

 

La satisfacción es doble. Por un lado un niño puede trabajar con sus padres en la construcción del artefacto y por otro disfrutará muchísimo más jugando con él porque ha sido él mismo el que lo ha construido. Os aseguro que no es lo mismo comprar un hierraco de esos en una tienda y dársela a un niño que dedicar una tarde entera a montarlo, pintarlo y luego disfrutar con él. En el primer caso la diversión durará poco rato; en el segundo seguramente rememorará los momentos que pasó construyéndolo y la diversión estará garantizada.

Así que haced un favor a vuestros hijos y bolsillos. No os gastéis cientos de euros en juguetes en reyes y cumpleaños. En lugar de eso sed selectivos, compradles solamente aquello que deseen de verdad y jugad vosotros con ellos en lugar de delegar esa función en sus juguetes. Fomentad su imaginación y ayudadles a que construyan ellos mismos esos juguetes con cosas que os sobren por casa.

Probablemente yo no sea el único al que una caja de televisor le ha durado semanas en casa porque pasó de ser una triste caja a ser el mejor coche del mundo.

Alguna cosita más

En internet hay webs infinitas sobre cómo hacer juguetes con material reciclado, cómo reciclar juguetes y cómo intercambiarlos por otros. Aquí os dejamos alguna de nuestras favoritas.

Webs de fabricación de juguetes con material reciclado:

Webs sobre cómo reciclar juguetes viejos:

Webs sobre intercambios de juguetes:

Imagen de portada: Foto @ptxx, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0



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