Naturaleza, espiritualidad, historia y tradición.

Desde que se descubrió la electricidad, ésta se ha ido adentrando en nuestras casas en forma de electrodomésticos. Esa electricidad que al principio solamente era necesaria para iluminar nuestros hogares, hoy en día se hace indispensable para mover cualquiera de los muchos electrodomésticos que tenemos en casa. Neveras, lavadoras, lavavajillas, vitro cerámicas, televisores, aires acondicionados, radios, ordenadores y últimamente smartphones, tablets, routers wifi e innumerables gadgets electrónicos, han hecho que el consumo eléctrico se vea incrementado según van llegando a nuestras vidas. Este incremento en el consumo ha llevado a la humanidad de valerse de pequeñas turbinas hidráulicas movidas por molinos de madera a necesitar de centrales nucleares para poder abastecerse.

La necesidad de energía eléctrica es algo incuestionable a día de hoy. El nivel tecnológico al que ha llegado el ser humano la convierte en algo imprescindible. Sin embargo, el hecho de disponer de ella en cualquiera de los enchufes de nuestras casas a un precio razonable (a pesar de lo mucho que nos quejamos de su precio, sigue siendo asequible), también hace que la derrochemos. Lo mismo ocurre con otros suministros, como por ejemplo el agua. Si cada vez que necesitáramos agua para fregar tuviéramos que bajar a la fuente, probablemente nos cuidaríamos mucho de malgastarla. Sin embargo, tenemos agua simplemente con mover una palanca y eso nos evita la molestia de tener que ir a buscarla para cualquier cosa.

Hay algunos gestos que nos pueden ayudar a ahorrar energía eléctrica, por el bien de nuestro bolsillo y el del planeta. Parece que un poquito no va a tener ninguna implicación pero un poquito este mes, otro poquito el siguiente y otro poquito más de tus vecinos, convierten a este ahorro en mucho dinero y en mucha energía. Algunos de ellos ya los conoceréis, pero puede ser que otros no. Interiorizar algunos de estos gestos es un gran gesto con tu bolsillo y con el mundo que dejarás a tus hijos.

  1. Desenchufa aquello que no estés usando, en especial los cargadores y transformadores. Estos dispositivos gastan energía aunque no se estén usando.
  2. Apaga completamente los aparatos electrónicos y recuerda que la luz de stand-by también consume y puede ser indicador de que algún otro sistema del aparato también está en funcionamiento.
  3. Los electrodomésticos con resistencia como vitro cerámicas, hornos o planchas puedes desenchufarlos minutos antes antes de dejar de usarlos, de esa forma también aprovecharás el calor residual que les queda tras haberse apagado. Este tipo de aparato hay que evitarlo lo máximo posible.
  4. Procura planchar la máxima cantidad de ropa de golpe, el principal gasto energético de la plancha es el que realiza para calentarse desde frío.
  5. Aprovecha la luz solar al máximo, evita encender luces si tienes suficiente con subir una persiana.
  6. Pon la bombilla más adecuada en cada lugar, no es lo mismo una cocina, un salón, un baño o un lugar de paso y procura que sean siempre de bajo consumo.
  7. No enciendas y apagues constantemente los fluorescentes, si vas a estar entrando y saliendo manténlos encendidos. Este tipo de lámpara consume más al encenderlas que manteniéndolas en marcha.
  8. Aprovecha la climatización natural. Si tu casa es muy fría, procura abrir bien las ventanas por las mañanas para aprovechar el calor del sol. Si por el contrario tu casa es calurosa, trata de evitar los rayos del sol con persianas, cortinas o vinilos.
  9. Nevera: procura no introducir comida caliente en la nevera, no la pongas a trabajar a temperaturas muy bajas y procura mantenerla abierta durante poco rato.
  10. Horno: además de apagarlo antes de finalizar para aprovechar el calor residual, trata de abrirlo lo menos posible para no perder calor.
  11. Lavavajillas: usa el modo económico / ecológico y procura llenarlo antes de ponerlo en marcha.
  12. Lavadora: evita los lavados a media carga, los centrifugados a muchas revoluciones y las temperaturas muy altas.
  13. Secadoras: intenta evitarlas si puedes tender en el exterior.
  14. Reflexiona sobre si de verdad necesitas ciertos aparatos como persianas, abrelatas, cuchillos, etcétera en su versión eléctrica.


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